Editorial

EVANS: lecciones aprendidas en Venezuela

La ingesta de alimentos y la actividad física, son factores que influyen de manera importante en la calidad de vida de los individuos. Además, se cuentan entre los principales factores modificables para la prevención de las enfermedades crónicas no comunicables de mayor impacto en la salud de la población global: obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y diversos tipos de cáncer. Además son de los factores que, al disminuir el riesgo de estas enfermedades, reducen costo tanto social como económico que conllevan estas patologías junto a sus complicaciones.

Disponer de información adecuada y confiable sobre la ingesta de alimentos y de la actividad física en Venezuela es importante, toda vez que en las últimas décadas los obstáculos para la obtención de data confiable en el país han sido importantes.

El Estudio Latinoamericano de Nutrición y Salud (ELANS), resulta del interés de los investigadores del área de epidemiología nutricional y de actividad física en ocho países de la región: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú y Venezuela para obtener data que pueda aportar información sobre los hábitos de alimentación, consumo detallado de alimentos, patrón de actividad física, características sociodemográficas y perfil antropométrico de los habitantes de estos países. Ha sido una contribución especial a la evaluación epidemiológica de los ocho países, para realizar un diagnóstico, para proponer políticas públicas y para poner sobre la mesa de discusión la situación de la región en términos del futuro que debemos afrontar.

En el caso particular de Venezuela, la encuesta ELANS - Capítulo Venezolano, mejor conocido como EVANS, tiene la virtud de haber establecido una línea de base que permitió evaluar la situación alimentaria-nutricional y de actividad física al comienzo de la crisis aguda que vive el país, la cual permitirá realizar seguimientos a futuro.

Para nadie es un secreto, que Venezuela a comienzos del año 2017, ha experimentado un deterioro en el estado nutricional de la población, que contrasta con el estado de malnutrición por exceso que presentaba durante el año 2015. Sin embargo, el estudio ELANS, refleja el comienzo de los cambios y adaptación que realizaba la población a la nueva situación, totalmente desconocida para muchos de sus habitantes. Refleja el cambio en el patrón de consumo de alimentos, el cambio en el patrón de actividad física como expresiones de una sociedad en crisis.

Para el equipo de EVANS, fue un verdadero reto realizar esta investigación, pues las condiciones económicas nuevas que se impondrían en el país, tuvieron su comienzo durante la fase de diseño de ELANS-EVANS. Era imposible realizar un presupuesto que fuese consistente a lo largo del tiempo en el cual debía presentarse para su aceptación y posterior desembolso, sin embargo se logró. Los equipos obtenidos gracias a este proyecto constituyen ahora un verdadero patrimonio de la investigación epidemiológica nutricional y de actividad física en Venezuela, pues con las restricciones cambiarias y al presupuesto de la ciencia, tecnología e innovación, no sería posible adquirirlos en este momento.

El compromiso asumido a través de ELANS-EVANS, no solo es con Venezuela, pues nuestro país es la expresión extrema de los problemas de la región, es con los ocho países involucrados que en algún momento de su historia han pasado por períodos críticos que han afectado a sus ciudadanos, y que desde el punto de vista del enfoque de derechos humanos todavía gran parte de sus poblaciones se encuentran en condiciones de desventaja para el ejercicio de los derechos a la alimentación y salud. No hay que olvidar los procesos vividos por los otros países, y la vulnerabilidad que en general padecen los más necesitados. Los ojos del dolor, de la pobreza, de la corrupción, se encuentran no solo en Venezuela, sino que pueden verse en cualquier lugar de nuestra región. La imposibilidad de comprar un alimento saludable y comprar solo los alimentos más baratos, ricos en calorías existe en todos nuestros países y para una proporción importante de nuestra población regional, es la expresión de la inseguridad alimentaria asociada a la pobreza, que además se oculta a través de indicadores que hablan de la reducción del hambre, pero que no abordan el hambre oculta.

Cuando la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación (FAO) expresa en su informe correspondiente al año 2016, que el año 2015 fue exitoso para la región en la erradicación del hambre, hacemos un alto para reflexionar: exitoso para quién? Cuando vemos las deficiencias en las ingestas de micronutrientes en los ocho países, particularmente de vitamina D y de calcio solo por mencionar algunos de los micronutrientes estudiados por ELANS, no queda menos que preguntar dónde queda el hambre oculta en la región? Queda enmascarada bajo la obesidad que reportan países como Chile, ejemplo de desarrollo en Latinoamérica.

¿Que hemos aprendido en Venezuela a través de EVANS? Que se puede continuar haciendo investigación de calidad, aún en medio de la crisis. Que se puede establecer un diagnóstico y una línea de base que contribuya a entender la situación y a proponer políticas públicas basadas en evidencia, y también que se pueden tomar acciones correctas basadas en evidencia. Los proyectos en los cuales se involucra nuestra Fundación Bengoa, herencia del gran maestro de maestros José María Bengoa, dan Fe de las acciones públicas y del compromiso en la recuperación nutricional de los venezolanos, expresados en la calidad de la atención, educación, monitoreo y evaluación de cada uno de los mismos.

Marianella Herrera-Cuenca